efectos del ejercicio y la reducción intensiva del riesgo vascular sobre la función cognitiva en adultos mayores
Traducido del inglés. Mostrar original.
Un estudio investigó si el ejercicio, la reducción farmacológica intensiva de la presión arterial (PA) y el colesterol sérico de lipoproteínas de baja densidad (LDL-C), o la combinación de estas intervenciones podría mejorar la función cognitiva en adultos mayores con antecedentes familiares de demencia y/o deterioro cognitivo subjetivo autoinformado (1):
- ensayo clínico aleatorizado de 513 participantes, el entrenamiento con ejercicio aeróbico de moderado a intenso, la reducción farmacológica intensiva de la PA y el LDL-C sérico, o ambos, no produjeron diferencias estadísticamente significativas en las mejoras de la función cognitiva global a lo largo de 24 meses
- se llevó a cabo un ensayo clínico aleatorizado, multicéntrico y a ciegas, con un diseño factorial 2 × 2 y una duración de 24 meses, en 4 centros clínicos de EE.UU.
- los participantes fueron asignados aleatoriamente en una proporción 1:1:1:1 a entrenamiento con ejercicio aeróbico, IRVR (reducción de la presión arterial sistólica a <130 mm Hg y del colesterol sérico de lipoproteínas de baja densidad con atorvastatina), IRVR + ejercicio, y atención habitual
- los resultados no aportaron pruebas a favor del ejercicio, la reducción intensiva de la PA y el colesterol LDL sérico, o ambos, para mejorar la función cognitiva en adultos mayores con antecedentes familiares de demencia y/o deterioro cognitivo subjetivo autodeclarado
Sin embargo, un análisis meta-red concluyó (2):
- este meta-análisis en red proporciona pruebas sólidas de que diferentes modalidades de ejercicio producen beneficios cognitivos específicos de dominio en adultos mayores cognitivamente sanos
- el entrenamiento de resistencia se identificó como la intervención más eficaz para mejorar la función cognitiva global y el control inhibitorio, especialmente cuando se realiza en sesiones de 45 minutos dos veces por semana durante 12 semanas
- el ejercicio cuerpo-mente demostró las mayores mejoras en la función ejecutiva, incluida la capacidad de cambiar de tarea y la memoria de trabajo, especialmente con protocolos de alta frecuencia y duración moderada
- el ejercicio aeróbico fue el más eficaz para mejorar la función de la memoria, con beneficios sostenidos observados en intervenciones a medio y largo plazo
Referencia:
- Zhang R, Vidoni E, Vongpatanasin W, et al. Effects of Exercise and Intensive Vascular Risk Reduction on Cognitive Function in Older Adults: A Randomized Clinical Trial. JAMA Neurol. Publicado en línea el 23 de marzo de 2026.
- Han H et al. Optimal exercise interventions for enhancing cognitive function in older adults: a network meta-analysis. Front Aging Neurosci. 2025 Jul 11;17:1510773.
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