Decálogo de la transfusión (1)
- sólo debe recurrirse a la transfusión cuando los beneficios superen los riesgos y no existan alternativas adecuadas.
- los resultados de las pruebas de laboratorio no son el único factor decisivo para la transfusión.
- las decisiones sobre transfusión deben basarse en una evaluación clínica respaldada por directrices clínicas basadas en la evidencia.
- no todos los pacientes anémicos necesitan una transfusión (no existe un "desencadenante de transfusión" universal).
- discutir los riesgos, beneficios y alternativas a la transfusión con el paciente y obtener su consentimiento.
- el motivo de la transfusión debe documentarse en la historia clínica del paciente.
- la administración oportuna de componentes sanguíneos en caso de hemorragia grave puede mejorar los resultados: la buena comunicación y el trabajo en equipo son esenciales.
- no comprobar la identidad del paciente puede ser fatal. Los pacientes deben llevar una banda identificativa (o equivalente) con su nombre, fecha de nacimiento y número de identificación único. Confirme la identidad en cada fase del proceso de transfusión. Los identificadores del paciente en la banda de identificación y en el paquete de sangre deben ser idénticos. En caso de discrepancia, NO TRANSFUNDIR.
- el paciente debe ser monitorizado durante la transfusión.
- la educación y la formación son la base de una práctica transfusional segura.
Referencia:
1. Servicio de Sangre y Trasplantes del NHS. Blood Essentials - new transfusion education and reference tool, abril de 2024 (en línea)