El diagnóstico y el tratamiento precoces de los espasmos infantiles son muy importantes, ya que mejoran el desarrollo neurológico del lactante (1,2).
Si se sospecha o se confirma la presencia de espasmos infantiles en un niño menor de 2 años, en un plazo de 24 horas se debe consultar a un neurólogo pediátrico de tercer nivel y derivar al niño con carácter urgente a dicho especialista para garantizar una evaluación rápida —que incluya un electroencefalograma (EEG) durante el sueño— y un tratamiento rápido para detener los espasmos (3).
Seguimiento
- Revisar a los niños menores de 2 años con espasmos infantiles al menos una vez a la semana durante el tratamiento y repetir el EEG del sueño dos semanas después de iniciar el tratamiento
- una vez que los espasmos infantiles hayan cesado, realizar un seguimiento mensual de los niños y repetir el EEG durante el sueño si los espasmos reaparecen o si existen motivos de preocupación clínica
Tratamiento farmacológico de los espasmos infantiles (3)
- Tratamiento de primera línea en lactantes con espasmos infantiles
- Consultar con un especialista en epilepsia pediátrica de tercer nivel, o derivar al niño a dicho especialista, cuando un lactante presente espasmos infantiles
- Ofrecer un tratamiento combinado con prednisolona oral en dosis altas y vigabatrina como tratamiento de primera línea para los espasmos infantiles que no se deban a esclerosis tuberosa, a menos que el niño presente un alto riesgo de sufrir efectos secundarios relacionados con los esteroides
- considerar la vigabatrina en monoterapia como tratamiento de primera línea para los espasmos infantiles en niños con alto riesgo de sufrir efectos secundarios relacionados con los esteroides
- Se debe ofrecer vigabatrina como tratamiento de primera línea a los lactantes con espasmos infantiles debidos a la esclerosis tuberosa
- si la vigabatrina no resulta eficaz, prescribir un esteroide (prednisolona o tetracosactida)
- Si el tratamiento de primera línea para los espasmos infantiles no da resultado, se debe consultar el tratamiento posterior con un especialista en epilepsia pediátrica de tercer nivel
- Considerar las siguientes opciones como monoterapia de segunda línea o tratamiento complementario para los espasmos infantiles, bajo la supervisión de un equipo especializado en dieta cetogénica o de un especialista en epilepsia pediátrica de tercer nivel, según corresponda:
- dieta cetogénica
- levetiracetam
- nitrazepam
- valproato sódico
- topiramato
Otras opciones de tratamiento
- dieta cetogénica (1)
- se utiliza a menudo en epilepsias intratables o graves, incluidos los espasmos infantiles, con o sin el uso simultáneo de medicamentos
- entre el 14 % y el 65 % de los pacientes dejaron de presentar espasmos en un plazo de 1 a 3 meses
- Se observó una mayor eficacia en
- los pacientes que recibieron tratamiento antes de cumplir un año de edad
- Espasmos infantiles criptogénicos
- No hay datos suficientes para recomendar este tratamiento como única terapia de primera línea
- Cirugía resectiva
- En los niños que no responden al tratamiento de primera línea y que presentan lesiones quirúrgicas, se puede considerar la cirugía de la epilepsia (1,2)
La tomografía por emisión de positrones (PET) puede mostrar lesiones hipometabólicas que han sido extirpadas quirúrgicamente con alivio de los síntomas.
Referencia:
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