Descrito por primera vez hace más de 2500 años, el delirio —término derivado de la palabra latina «delirare» (desviarse del camino recto)— es un síndrome agudo y fluctuante caracterizado por una alteración de la atención, la conciencia y la cognición, causado por una afección o un evento subyacente en personas vulnerables (1,2,3).
- En la práctica y en la literatura se han utilizado otros nombres para describir esta afección, tales como: alteración del estado mental, estado de confusión agudo, síndrome del atardecer, encefalopatía y síndrome cerebral orgánico agudo (3)
- El delirio puede dar lugar a: una estancia hospitalaria más prolongada, un mayor riesgo de demencia y una mayor mortalidad (1,4)
Definición de la CIE-10 del delirio no inducido por alcohol y otras sustancias psicoactivas:
«Síndrome cerebral orgánico de etiología inespecífica caracterizado por alteraciones concurrentes de la conciencia y la atención, la percepción, el pensamiento, la memoria, el comportamiento psicomotor, las emociones y el ritmo sueño-vigilia. La duración es variable y el grado de gravedad oscila de leve a muy grave» (4).
El delirio se puede dividir en tres subtipos:
- delirio hiperactivo: un subtipo de delirio caracterizado por personas que presentan un estado de excitación elevado y pueden mostrarse inquietas, agitadas o agresivas
- delirio hipoactivo: un subtipo de delirio caracterizado por personas que se vuelven retraídas, calladas y somnolientas
- mixto
- el delirio hipoactivo y el mixto pueden ser más difíciles de reconocer (5)
En más del 90 % de los casos, la causa puede determinarse a las pocas horas del ingreso y, una vez tratada la causa subyacente, lo habitual es la recuperación completa de la función mental. Por lo tanto, no reconocer el delirio y no poner en marcha la rutina diagnóstica adecuada constituye un grave error clínico.
Puede resultar difícil distinguir entre el delirio y la demencia, y algunas personas pueden padecer ambas afecciones. Si existe incertidumbre clínica sobre el diagnóstico, la persona debe ser tratada inicialmente como si se tratara de un caso de delirio
Referencia:
- Inouye SK, Westendorp RG, Saczynski JS. Delirium in elderly people. Lancet. 2014;383(9920):911-22.
- Slooter AJC. Delirio, ¿qué hay en un nombre? Br J Anaesth. 2017;119(2):283-285.
- Kalish VB, Gillham JE, Unwin BK. Delirio en personas mayores: evaluación y tratamiento. Am Fam Physician. 2014;90(3):150-8.
- NICE. Delirio: prevención, diagnóstico y tratamiento en el hospital y en la asistencia a largo plazo. Guía clínica CG103. Publicada en julio de 2010, última actualización en enero de 2023
- Organización Mundial de la Salud (OMS). Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10)
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